Un nuevo estudio confirma que las cápsulas de café de bioplástico compostable superan al aluminio como la opción más sostenible

GORINCHEM, Países Bajos, 17 de noviembre de 2023 – La Universidad y Centro de Investigación de Wageningen ha publicado recientemente el informe «Evaluación de la sostenibilidad de las cápsulas de café», en el que se analizan el impacto medioambiental y la circularidad de las cápsulas de bioplástico compostable, de plástico convencional y de aluminio.

El estudio, que evaluó las emisiones de gases de efecto invernadero y utilizó el Indicador de Circularidad de los Materiales (MCI) desarrollado por la Fundación Ellen MacArthur, evaluó de forma exhaustiva la circularidad teniendo en cuenta las tasas de reciclaje, el contenido reciclado, el rendimiento del proceso, el contenido de origen biológico, la reutilización y la vida útil. Además, examinó diversos escenarios de fin de vida útil, como el compostaje industrial (específicamente para las cápsulas compostables), el reciclaje a través de la recogida selectiva de envases ligeros, la incineración con recuperación de energía, el vertido con recuperación de energía y la recogida selectiva (específicamente para las cápsulas de aluminio).

El informe concluye que, si se tienen en cuenta tanto las emisiones de gases de efecto invernadero como la circularidad, las cápsulas de plástico compostables son la opción más sostenible, concretamente las fabricadas con PLA y PHA. Su MCI es del 100 % (totalmente circular) cuando las cápsulas se compostan: los materiales son tanto de origen biológico (no fósil) como biodegradables. Tanto los posos de café como el material de las cápsulas pueden mantenerse en el ciclo, ya que se «reciclan orgánicamente» a través de la biosfera para convertirse en compost. Las opciones compostables siguen siendo sostenibles incluso cuando los consumidores desechan las cápsulas en el contenedor «incorrecto». Actualmente, en los Países Bajos, el principal obstáculo es lograr que las cápsulas de café compostables sean aceptadas en la recogida selectiva de residuos orgánicos municipales.

Para abordar el reto del compostaje, el informe recomienda: «Las cápsulas de café compostables son una solución prometedora en términos de sostenibilidad, pero requieren un consenso entre las distintas partes interesadas. Por lo tanto, recomendamos que el Gobierno nacional inicie negociaciones entre la industria del café, el sector de la gestión de residuos y los productores de materiales para definir las condiciones en las que las cápsulas compostables puedan ser aceptadas para su tratamiento junto con los residuos orgánicos municipales recogidos de forma selectiva. Alternativamente, en el contexto del debate en curso sobre el Reglamento relativo a los envases y residuos de envases, las instituciones de la UE deberían confirmar la propuesta inicial de la Comisión Europea y exigir el uso de materiales compostables para las cápsulas y monodosis de café, así como su tratamiento junto con los residuos orgánicos».

«En TotalEnergies Corbion esperamos con interés la aplicación de una legislación europea que garantice que la opción más sostenible para el fin de la vida útil de los productos de PLA sea posible en toda Europa, y no solo en unos pocos países, como Italia, por ejemplo», afirmó Thomas Philipon, director general de TotalEnergies Corbion.

Las cápsulas de aluminio solo se consideran la segunda mejor opción cuando se recogen de forma separada mediante sistemas específicos (recogida selectiva), lo que permite el reciclaje del aluminio y el compostaje del café. Sin embargo, a pesar de utilizar aluminio reciclado para la producción de cápsulas, el Indicador de Circularidad de los Materiales (MCI) sigue siendo inferior (alrededor del 60 %) en comparación con las cápsulas compostables. Un ciclo de reciclaje cerrado no es viable debido a la acumulación de oligoelementos no deseados en el aluminio, lo que reduce su flexibilidad con el paso del tiempo. Además, un reto importante radica en lograr una participación generalizada en un sistema voluntario de recogida selectiva.

En cuanto a los plásticos convencionales de origen fósil, la investigación muestra que no encajan en una economía circular, ya que ni las cápsulas de plástico ni los posos de café usados se reciclan. El MCI es inferior al 50 %.

«Cada año se utilizan miles de millones de cápsulas de café en Europa. Aunque los posos de café son los que más contribuyen a las emisiones de gases de efecto invernadero en el consumo de café en monodosis, el material utilizado en estas cápsulas tiene, no obstante, un impacto considerable», explicó la directora del proyecto, Ingeborg Smeding.

Para más información, consulte el estudio: https://www.wur.nl/en/research-results/research-institutes/food-biobased-research/show-fbr/compostable-capsules-most-sustainable-option-for-single-serve-coffee-units.htm

FIN DEL COMUNICADO DE PRENSA

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