De los residuos al valor: lo que Cedar Grove nos enseña sobre el compostaje y la comunidad

Conmemoración de la Semana Internacional de Concienciación sobre el Compost

Por Joe Jankowski, TotalEnergies Corbion

Antes de que diera comienzo este año el SPC Impact en Seattle, tuvimos la oportunidad de ver de cerca qué ocurre con los restos de comida, los residuos de jardinería y los materiales compostables que muchos de nosotros desechamos a diario, y quedamos profundamente impresionados.

Mi colega Laurent Daligault y yo participamos en una visita guiada a la planta de compostaje de Cedar Grove, líder local en la desviación de residuos y la educación de la comunidad. Lo que vimos no fue solo un proceso técnico, sino un poderoso ejemplo de economía circular en acción.

Cedar Grove procesa más de 350 000 toneladas de material orgánico al año, evitando que los residuos acaben en los vertederos y transformándolos, en su lugar, en algo de valor: compost rico en nutrientes.

¿Su método? Un sistema de pila estática aireada y cubierta en un recipiente que utiliza tecnología Gore®. Está diseñado para acelerar el compostaje al tiempo que controla los olores, lo cual no es moco de pavo para una instalación situada cerca de barrios residenciales.

En tan solo 49 días, los residuos pasan de la recogida al compost final. Este se criba, es estable y está listo para su uso, con una tasa de contaminación impresionantemente baja, inferior al 0,2 %. Dejan madurar el compost entre 12 y 18 meses para garantizar su calidad. Cedar Grove vende su compost por internet, por sacos o por yardas, lo que permite a los residentes de Washington cerrar el ciclo de los residuos y convertirlos en recursos.

Lo que nos impresionó tanto como su escala y eficiencia fue el compromiso de Cedar Grove con la educación. En las escuelas locales, ayudan a los alumnos a aprender a clasificar los residuos compostables, explican cómo funciona el proceso e incluso donan 10 yardas de compost a las escuelas.

Mostrar a los niños cómo el resultado de sus esfuerzos de clasificación florece en jardines y otros espacios verdes es una forma inspiradora y práctica de enseñar la economía circular, de modo que no se quede solo en la teoría, sino que suponga un beneficio real para la comunidad. Otro punto a destacar fue que Cedar Grove acepta envases compostables y nos comentaron que les encantan los artículos de PLA porque se biodegradan muy bien en su proceso.

También visitamos la Universidad de Washington, donde Cedar Grove recoge los residuos alimentarios de los comedores. Esta colaboración garantiza que las comidas no consumidas se conviertan en compost para enriquecer el suelo, que captura gases de efecto invernadero, en lugar de acabar en vertederos que emiten metano. Al ver a los estudiantes clasificar los residuos, recordamos que el éxito del compostaje no se reduce solo a los sistemas. Se trata de educación, participación y concienciación.

Un agradecimiento especial a Sierra Arredondo, coordinadora de divulgación de Cedar Grove, y a todo el equipo que nos guió por las instalaciones. La visita nos abrió los ojos y fue el pistoletazo de salida perfecto para la Semana Internacional de Concienciación sobre el Compostaje.

El compostaje industrial, cuando se combina con la participación de la comunidad, genera un impacto que va mucho más allá de las puertas de las instalaciones. También queremos dar las gracias a Daimon Eklund, director de comunicaciones de la Universidad de Washington, quien, junto con el resto de personas que conocimos en las distintas etapas de la visita, compartió con total franqueza lo que la universidad, sus estudiantes, su profesorado y sus instalaciones tienen que ofrecer.

En TotalEnergies Corbion creemos que cada paso hacia la economía circular cuenta, y lo que vimos en Cedar Grove reforzó el poder del compostaje tanto como solución técnica como movimiento social. Durante esta semana, celebremos no solo el compost, sino también a las personas y los sistemas que lo hacen posible.

Aquí tienes un vistazo al proceso de compostaje en Cedar Grove:

  • Los residuos orgánicos llegan a las instalaciones
  • Los residuos se criban y se procesan
  • Tras clasificarlos y comprobar que no contengan metales, el compost pasa por un proceso de 8 semanas en el que se cubre, se traslada y se madura
  • Ahora, el compost está listo para su uso
Volver al resumen