SEALIVE: proyecto financiado por la UE para impulsar soluciones de origen biológico

En el marco de la misión de TotalEnergies Corbion de «Reducir la huella de carbono mediante la innovación en bioplásticos», nuestro equipo participó en el proyecto SEALIVE, cuyas siglas significan «Estrategias de economía circular y soluciones avanzadas de base biológica para mantener nuestras tierras y nuestros mares a salvo de la contaminación por plásticos». Financiado a través del programa Horizonte 2020 de la UE, SEALIVE fue un proyecto de innovación europeo que reunió a empresas, ONG, organizaciones de investigación y tecnología y universidades de países de toda Europa.

Finalizado en marzo de 2024, SEALIVE tuvo una duración de 4,5 años, durante los cuales desarrolló soluciones avanzadas de plásticos de origen biológico como alternativas viables en diversas aplicaciones marinas y terrestres. El proyecto SEALIVE impulsó el uso de materiales de origen biológico, como el ácido poliláctico (PLA) y los polihidroxialcanoatos (PHA), así como otros plásticos de origen biológico que pueden sustituir a los plásticos convencionales y, de este modo, reducir el impacto medioambiental de los materiales.

Los socios del proyecto colaboraron para ofrecer soluciones prácticas a algunos de los principales retos medioambientales actuales y han presentado varios prototipos. Las redes de pesca fueron uno de estos productos clave, para las que se utilizaron bioplásticos PLA Luminy® de TotalEnergies Corbion. Las redes de pesca fabricadas en el marco del proyecto pueden compostarse industrialmente en menos de seis meses y se prevé que se disuelvan al cabo de diez años si llegan al océano, lo que supone una velocidad 40 veces superior a la de las redes de pesca de plástico convencionales. Además, los bioplásticos Luminy® PLA también se utilizaron en cajas de pesca y en bolsas de malla para ostras.

Otro de los objetivos de SEALIVE era el intercambio de conocimientos, a través de eventos, talleres y cursos de formación dirigidos a transformadores, usuarios finales y otras partes interesadas. Un ejemplo de cómo garantizar que las soluciones de ingeniería satisfagan las necesidades diarias de los usuarios en la vida real fue la visita a los proyectos piloto de implantación de las redes de pesca de origen biológico en Chipre. Vea el vídeo: Reunión técnica sobre redes de pesca de SEALIVE

Otro aspecto destacado del proyecto SEALIVE fue el desarrollo por parte de Pellenc ST de una clasificadora óptica que identifica y separa los diferentes bioplásticos de los flujos de residuos, evitando la contaminación y garantizando la circularidad de los materiales. Ya sean biodegradables, compostables o reciclables, los bioplásticos pueden separarse de los polímeros reciclables más utilizados, como el PET, el PE, el PP o el PS. Además, también es posible separar entre sí las diferentes familias de bioplásticos: PLA, PBS, PBAT, PHB-PHBV y acetato de celulosa. Más información sobre los resultados de sus pruebas: Contribución al futuro de los plásticos de origen biológico | Pellenc ST.

Por último, el proyecto SEALIVE contribuyó a promover el apoyo normativo a los plásticos de origen biológico. Un conjunto de documentos, entre los que se incluyen informes de políticas, recoge recomendaciones sobre materiales de origen biológico que pueden utilizarse en políticas internacionales como el Tratado de las Naciones Unidas sobre los Plásticos, la estrategia de la UE sobre plásticos y el plan de acción de la UE para la economía circular, el Convenio MARPOL o Convenio Internacional para la Prevención de la Contaminación por los Buques, los Convenios Europeos sobre los Mares Regionales o el Convenio de Basilea de la OCDE. Infórmate sobre los informes de políticas en https://zenodo.org/communities/sealive. Obtén más información sobre el proyecto SEALIVE en www.sealive.eu y mira el vídeo final del proyecto SEALIVE.

Volver al resumen