Sostenibilidad impulsada por las empresas: la necesidad de una colaboración en todo el sector
En la Semana de la Sostenibilidad de The Economist 2025, celebrada en Londres, se reunieron líderes del sector, responsables políticos y empresas para debatir uno de los retos más acuciantes de nuestro tiempo: la construcción de una economía sostenible y circular para mitigar el cambio climático.
Un tema recurrente en el evento fue la urgente necesidad de una colaboración a nivel sectorial. En todos los sectores, los líderes hicieron hincapié en que la cooperación precompetitiva es fundamental para armonizar las estrategias de sostenibilidad y salvar la brecha entre la normativa de alto nivel y las decisiones empresariales en la práctica. Un enfoque unificado será clave para ampliar el alcance de soluciones de gran impacto.
A pesar de las incertidumbres políticas, la historia demuestra que la transición hacia la sostenibilidad está impulsada por las empresas. En Estados Unidos, por ejemplo, se han registrado inversiones récord en energías renovables, incluso sin un fuerte respaldo político. Hoy en día, las inversiones globales centradas en el clima han superado la financiación destinada a los combustibles fósiles, lo que marca un punto de inflexión histórico. La sostenibilidad ya no es un coste opcional, sino una estrategia de mitigación de riesgos y un imperativo empresarial.
Ponentes como John Kerry reiteraron que los esfuerzos de las empresas en materia de sostenibilidad se mantienen sólidos independientemente de los cambios políticos. Andrew Forrest, de Fortescue, ofreció un ejemplo convincente: su empresa está invirtiendo varios miles de millones de dólares para electrificar las operaciones mineras de aquí a 2030, lo que eliminará un gasto anual de mil millones de dólares en combustibles fósiles. Del mismo modo, el liderazgo de China en el despliegue de energías renovables —habiendo instalado más capacidad desde el Acuerdo de París que el resto del mundo en su conjunto— demuestra que las transiciones rápidas son posibles cuando las políticas, las infraestructuras y la inversión van de la mano.
El papel de los bioplásticos en la economía circular: convertir el compromiso en acción
Como director general de TotalEnergies Corbion, tuve el privilegio de ser uno de los ponentes de la Semana de la Sostenibilidad de The Economist y de participar en debates clave sobre el papel de los bioplásticos —en particular, el PLA— a la hora de respaldar los objetivos del Tratado Mundial sobre los Plásticos y acelerar la transición hacia un futuro con bajas emisiones de carbono.
En TotalEnergies Corbion, estamos comprometidos con el impulso de la economía circular. Nuestro PLA Luminy® ofrece múltiples soluciones para el final de su vida útil, entre las que se incluyen el reciclaje orgánico, mecánico y químico avanzado. Nuestra tecnología de reciclaje basada en la hidrólisis en Tailandia garantiza que el PLA permanezca en un ciclo continuo de materiales, lo que refuerza la viabilidad de una economía de los plásticos totalmente circular.
El impulso del mercado es evidente: se prevé que la producción de bioplásticos se triplique entre 2023 y 2028. Sin embargo, para ampliar esta transición, la colaboración industrial, los incentivos políticos y la participación de los consumidores deben evolucionar al mismo ritmo que los avances tecnológicos. Las alianzas público-privadas y el pensamiento de diseño circular serán esenciales para superar las barreras de adopción.
La Semana de la Sostenibilidad de The Economist, con 1 500 asistentes y 300 ponentes, reforzó una verdad crucial: el camino hacia una economía baja en carbono existe; el reto es acelerar su puesta en práctica. Como señaló Patricia Espinosa, nadie está pagando aún el coste total del cambio climático, pero las empresas y los gobiernos deben actuar ahora para mitigar los riesgos a largo plazo.
Con el Tratado Mundial sobre los Plásticos marcando el rumbo, la cuestión ya no es si las empresas deben realizar la transición, sino con qué rapidez pueden liderar el cambio. En TotalEnergies Corbion, no solo defendemos la sostenibilidad, sino que la hacemos realidad. Convirtamos la ambición en acción y hagamos de la economía circular una realidad.