La baja huella de carbono del PLA ha quedado confirmada por un análisis del ciclo de vida revisado por expertos
La evaluación del impacto del ciclo de vida del PLA (ácido poliláctico) producido a partir de caña de azúcar en Tailandia, realizada por TotalEnergies Corbion y sometida a revisión por pares, se ha publicado en la revista «Journal of Polymers and the Environment» y confirma la baja huella de carbono del PLA.
El artículo ofrece información actualizada, desde la cuna hasta la puerta de fábrica, sobre la huella medioambiental del PLA producido en Tailandia a escala comercial. Se analizan en detalle todos los aspectos medioambientales relevantes de la producción de PLA, abarcando la huella de carbono, así como temas emergentes como la huella hídrica y el cambio directo en el uso del suelo. También se demuestra el enorme potencial para reducir aún más el impacto medioambiental del PLA.
«Desde una perspectiva “de la cuna a la puerta de fábrica”, se confirma que el potencial de calentamiento global (GWP) del PLA es de solo 500 gramos de CO₂ por kg de PLA», afirma François de Bie, director sénior de marketing de TotalEnergies Corbion,«lo que supone una reducción aproximada del 75 % en la huella de carbono en comparación con la mayoría de los plásticos tradicionales».
El PLA es un biopolímero relativamente nuevo e innovador, y se pueden lograr con relativa facilidad reducciones significativas adicionales de la huella medioambiental mediante mejoras en el cultivo de la caña de azúcar, el aumento de la eficiencia en las distintas etapas de producción y el uso de energías renovables en el proceso de conversión. De Bieafirma: «Es probable que, dentro de diez años, el potencial de calentamiento global (GWP) del PLA, desde la cuna hasta la puerta de fábrica, se haya reducido de +500 a -900 gramos de CO₂ por kg de PLA».
El consumo de agua dulce es otra categoría importante de impacto medioambiental que se incluyó en el estudio.«Las plantaciones de caña de azúcar de las que obtenemos la biomasa necesaria para la producción de PLA cuentan con un riego muy limitado y están situadas en zonas con estrés hídrico de bajo a medio», según Ana Morão, investigadora principal de sostenibilidad en Corbion.
A petición de Corbion, GRAS GmbH realizó imágenes por satélite de las zonas de plantaciones de caña de azúcar, que se combinaron con la cartografía de las zonas protegidas con altas reservas de carbono y gran biodiversidad. Este estudio llevó a la conclusión de que las zonas de abastecimiento de Corbion no presentaban una transformación significativa del terreno.
El análisis del ciclo de vida (ACV) se llevó a cabo de acuerdo con la metodología estándar de la norma ISO 14040/44. Para el análisis de puntos críticos se tuvieron en cuenta las 16 categorías de impacto ambiental del ILCD 2011 Midpoint+. Como datos primarios se utilizaron datos industriales reales sobre la producción de azúcar, la producción de ácido láctico (Corbion) y la producción de PLA (TotalEnergies Corbion), incluyendo diversos conocimientos sobre los procesos desarrollados recientemente.
El artículo completo sobre el ACV está disponible en nuestra página web o puede consultarse en la edición de noviembre de 2019 de la revista «Journal of Polymers and the Environment», volumen 27, número 11, publicada por Springer Nature.
Foto 1. Ciclo de vida del PLA